Mi corazón por exceso de equipaje
se bajó en la estación anterior.
Me pregunto ¿qué hago ahora tan liviana?
dándole cuerda y más cuerda a este reloj
sin latidos.
Ni un punto que concuerde con mis ojos
y en este tibio desierto llegas vos,
buscando sembrar todo tu delirio
pero mis brazos solo sienten temor...
De este frío que congela mis dedos
de este frío , que me vuelve un agujero
rendido.
Si abro una puerta clausuro mi sonido,
me trago las ausencias, me vuelvo un torbellino.
Desenfrenada busco huellas dentro mío
todo está tan quieto, casi no percibo
mi amor...
este frío, que congela mis dedos,
este frío, que me deja los sueños dormidos...
Este frío, que congela mi cuerpo...
este frío, que me vuelve un agujero rendido