2-1= nada, 1+1= no me acuerdo, Necesito un maestro que me de unas cuantas lecciones.

martes, 31 de enero de 2012

El príncipe y la margarita.

Con todo el infinito en los ojos el príncipe se le acercó; cuando sus manos blancas la tomaron estaba ella tan deslumbrada que ni siquiera notó que perdería la vida al ser cortada. Fue en ese instante que cada estrella brillaba escandalosamente desde aquellos ojos.
A él le impresionaron su aroma silvestre, su color desnutrido y cada alargado pétalo deseoso de ser arrancado.  Necesitaba por sobre todas las cosas saber si lo quería, así que fue quitándolos uno a uno de su noble cuerpo "amarillamente" redondeado.
La margarita era tan feliz entre sus manos que no le importó ser deshojada, después de todo ella era una flor sin perfume, sin formas elegantes... una simple flor destinada a morir entre unas manos y un te quiero. 

Me quedo a quererte.

Me quedo a quererte lejos de tu vida
para no extinguirte en todas mis heridas.
Para no quebrarte las alas por dentro
y no desangrarte si te doy un beso.

Me quedo a quererte, me quedo a sentirte,
juro no tocarte asi no estás tan triste.
Cuando este veneno que me dió la vida
aún destila en mi alma las horas perdidas.

Si me encuentras sola dejame tu espalda,
que yo la acaricio con una mirada.
Pero en estos ojos heridos de muerte
ya no busques niño más que mala suerte.

Si yo te lastimo casi sin mirarte,
no te vuelvas triste juro no tocarte.
Mejor tú me olvidas mientras yo me quedo
...me quedo a quererte
...me quedo a extrañarte.
                                   Dany **


Cenicienta sin hada II




Decididamente no entendía el porqué de la discusión, creyó que era una cuestión de nobleza y como ella era lo suficientemente plebe, se quedó perpleja... entonces comprendió.
Le había señalado el camino al joven Príncipe, pero él prefirió interpretar las cosas a su manera y continuar su entretenida discusión con el Conde. Al fin y al cabo todo era una "sana" competencia.
Ella se miró los pies descalzos y sucios, la ropa harapienta, la calabaza, calabaza. Dejó sus sueños amontonados en un rincón y emprendió el camino a  casa. La casa, el bosque, suficientemente frondoso para no ser hallada más que por el viento que hoy venía a darle la bienvenida eterna.

Desiertos.

 I 

Mejor, mejor desierto
inavitable,
mejor sombra sin sol
sol sin sombra,
sed sin agua,
piel sin caricia,
sal que se cuela entre los párpados vacíos de lágrimas.
Mejor ni nido, ni estar,
ni querer , ni odiar,
ni guerra, ni paz,
ni pechos...
mejor morirme con aquella mirada única
que guardó inocencia.

II

Necesito sentir febrilmente el desierto carcomiéndose mi carne,
el hielo frío, helado, miserable en cada agujero.
Escandalosamente desandarme,
enfurecida dejar de creer en lo que creo
y cuando mis manos estén bien negras y secas
que en mi voz nazca un grito
que absolutamente nadie pueda oír en siglos.

III

¿Crees que mi sangre brota de mi carne?
¿ que mis labios son ajados por un fuego repentino?
¿ Crees que el nacer o morir me pertenece?
¿ Acaso me crees derrota o éxito insípidos?
Yo soy un abismo escalofriante
un agujero negro escupiendo palabras,
deseoso, hambriento de la luz.
el destino nunca podrá tocarme.

Una canción quisiera.

Quisiera ser tu sábana o tu almohada,
una lagaña en tu mirada,
el suelo besándote los pasos,
cualquier maldita cosa inanimada!
Quisiera ser el lápiz en tus dedos,
o una pequeña flor en tu florero
que envuelva de perfume tus pulmones,
o se haga nido en todos tus rincones.

Yo quiero ser todo lo que no debo
para ser algún día algún sí puedo
para ser algún día algún sí puedo.

Quisiera ser canción en tus oídos,
ser todos tus recuerdos contenidos,
acaso en un cajón de tu escritorio.
Quiero ser más que solo lo prohibido.
Quisiera ser tu taza , tu bebida
para entrar en tu boca toda mía,
o solo la colilla del cigarro
que sin querer se te olvidó en la mano.

Yo quiero ser todo lo que no debo
para ser algún día algún sí puedo,
para ser algún día algún ...sí puedo.